Con mucha alegría se encontraron las familias junto a los chicos y chicas de 5º grado que siguen preparando su corazones para recibir a Jesús presente en la Eucaristía.
Leonardo Boff nos dice que «lo cotidiano está lleno de sacramentos», pero ¿por qué? Porque a través de objetos, situaciones, paisajes, personas o palabras, vienen hacia nosotros momentos de inmensa felicidad, que nos hacen recargar las pilas, y dar gracias por lo vivido.
Y eso es lo que justamente vivimos cada vez que celebramos la Eucaristía, el «sacramento de nuestra fe». Celebramos que a través del pan Jesús está presente y nos invita a seguirlo día a día.
Hacemos memoria de lo que Él hizo en la Última Cena con sus amigos. Recargarmos nuestras pilas para aceptar la invitación de seguirlo, porque «si Jesús me dice: amigo, deja todo y ven conmigo, yo mi mano pongo en la suya y voy con Él».