9 de julio

Jul 11, 2024

“Juremos por sus nombres respetables que vivirá la patria independiente mientras la sangre en nuestras venas corra, o toda derramada antes será que verla subyugada”. Estas eran las palabras de Vicente López y Planes años después de que nuestro pueblo se proclamara soberano e independiente.

Manuel Belgrano, San Martín, Juana Azurduy, tantos nombres que seguramente aparecen en nuestro consciente colectivo, pero… ¿solo a estos próceres podemos llamarlos patriotas? ¿Aún hoy, dónde podemos encontrar esa Patria Grande por la que pelearon estas personas?

Si observáramos con atención, encontraríamos a la patria un poco tímida en la abuela que viene con la escaparela colgada en su ponchito para el acto escolar de sus nietos, en ese chiquito que siempre se quiere poner la camiseta de Messi para ir a jugar al fútbol con sus amigos; sin importar si es la original, la trucha, la inventada o la imaginaria. Está también en esa bandera que se iza en todas las escuelas de todo el país sin importar que llueva, truene o nieve, y que, sin saberlo, nos une en lo cotidiano. Está en la sonrisa de esa maestra que luego de haber recorrido kilómetros de algún recoveco de nuestro país recibe con un mate cocido calentito a sus estudiantes, porque sabe que ahí también se construye la patria. Y, siempre, casi todos los días, podemos encontrarla en esos ojitos curiosos de infancia, que incluso sin a veces entenderlo del todo, nos preguntan… “Entonces Seño, ¿qué es la patria?”

¿Qué enseñanza nos dejan los hombres y las mujeres que construyeron nuestro pasado? Que la historia no la hacen solamente los próceres, también la hacen las personas comunes, como cada uno de nosotros, en nuestro trabajo, en la escuela, en la casa, construyendo para uno y para todos, con la idea de que mientras más aprendamos, más libres seremos y más honraremos a nuestros antepasados, cuyos valores siguen vigentes.

Sigamos luchando entonces, por la independencia y la autonomía económica, cultural y social de nuestra Argentina.