Durante el día de ayer todos los niveles educativos compartimos un Espacio de Mejora Institucional (EMI) previo al comienzo de clases. Los EMI son espacios destacados para fortalecer los vínculos de confianza y creatividad entre los docentes y, de ese modo, permitirles diseñar juntos el cambio educativo significativo.
En esta ocasión, se presentó y trabajó con el lema de este año propuesto por el Rector Mayor, P. Fabio Attard: “Hagan lo que Jesús les diga – Creyentes, libres para servir”.
El mismo se inspira en el relato de las Bodas de Caná, el primer “signo” de Jesús, donde una fiesta se ve amenazada por la falta de vino. María es quien advierte la carencia, nombra la necesidad y se la comunica a su Hijo. Pero no se queda ahí: también se vuelve hacia los servidores y les dice: “Hagan lo que Jesús les diga”.
María no es quien resuelve el problema, sino quien ayuda a leer la realidad y nos involucra en la respuesta. Su fe es atenta, encarnada y concreta: ve lo que falta, confía en Jesús y moviliza a la comunidad.
Los servidores que llenan las tinajas con agua, sin saber aún que terminarán sirviendo vino, somos nosotros hoy. Somos quienes colaboramos con la transformación de la realidad, aun sin garantías, confiando en que Jesús actúa a través de nuestras manos en cada una de las tareas que hacemos en la Casa. Y el vino del signo se traduce hoy en gestos cotidianos: servir un plato de comida, acompañar, escuchar, abrir espacios de encuentro, generar vínculos…
Este Aguinaldo nos invita a renovar una espiritualidad de la escucha, del discernimiento y del compromiso. Mirar la realidad con atención, escuchar a Jesús en la Palabra, en los jóvenes y en los signos de nuestro tiempo; elegir con libertad y responsabilidad el modo en que queremos responder y actuar poniendo las manos y el corazón al servicio de los demás.