Conmemorar el 25 de Mayo en nuestra comunidad educativa es mucho más que recordar un hecho histórico: es darle a los chicos y a las chicas la bienvenida a una cultura y a una identidad compartida, haciéndolos parte de una historia común que continúa construyéndose cada día.
En el nivel inicial, de la mano de sus maestras, los más chicos del SanFra se acercaron a nuestro pasado a través de un recorte sobre el agua en la época colonial, invitándolos a conocer, interrogar y recrear la vida de 1810. El eje del taller patrio fue justamente reconstruir, desde lo lúdico, todos los saberes que los chicos y las chicas fueron elaborando durante este tiempo de investigación.
En el nivel primario, recordar la Revolución de Mayo significó también reflexionar sobre aquella jornada de 1810 en la que un pueblo comenzó a soñar con libertad, justicia y participación. En ese mayo frío y lluvioso, hombres y mujeres se animaron a imaginar un futuro distinto, reclamando el derecho de decidir sobre su propio destino y dando así el primer paso hacia la construcción de nuestra patria.
Por su parte, en el nivel secundario, durante los Buenos Días, estudiantes de 1º año compartieron producciones alusivas a la Revolución de Mayo, sumando sus voces y miradas a esta conmemoración colectiva.
Recordar el 25 de Mayo es mantener viva la memoria, fortalecer nuestra identidad y renovar el compromiso con valores que siguen siendo fundamentales: el diálogo, la unión, el respeto y la construcción de una sociedad más justa y solidaria. Porque la patria no es solamente el pasado que heredamos, sino también el presente y el futuro que construimos juntos cada día.
🇦🇷¡Viva la Patria!🇦🇷