El martes la Comunidad educativa celebró a María Laura Vega, que durante 37 años caminó estos pasillos, habitó estas aulas y dejó una huella imborrable en nuestra escuela.
Comenzó siendo maestra, fue vicedirectora, compañera de trabajo, guía y referente. Y desde hace de diez años, directora del Nivel Primario del SanFra.
Ella fue siempre organizada, apasionada por entrar a cada aula a leer un cuento o una poesía; cercana con las familias y los chicos y chicas. También de escucha atenta y palabra cercana.
María Laura arrancó una sonrisa entusiasta cada mañana con sus «¡Buenos díaaaaas!»
Estuvo siempre presente, guiando a la comunidad educativa con compromiso y serenidad.
Supo el nombre de cada uno de sus estudiantes, porque detrás de cada nombre hay una historia, una familia y una persona importante para ella.
Hoy comienza una nueva etapa. Una etapa merecida, después de tantos años de trabajo, dedicación y entrega.
Sabemos que su presencia quedará para siempre en cada rincón: en las aulas que recorrió, en los proyectos que impulsó, en los docentes que acompañó y en los miles de alumnos que tuvieron la suerte de cruzarse en su camino.
Gracias por estos 37 años de compromiso, de enseñanza, de cercanía y de amor por la educación.
Gracias por haber sembrado en esta escuela. Gracias por cada abrazo, cada enseñanza, cada escucha, cada gesto y cada día compartido. Te deseamos que esta nueva etapa sea tan hermosa como la huella que dejaste en nosotros. Esta siempre será tu casa.
¡Buen Viaje!