Ana fue una adolescente voluntariosa y vivaz que chocaba con su madre, se preocupaba por su cuerpo cambiante y soñaba con un futuro mejor. Y en las décadas posteriores a su muerte en un campo de concentración nazi, Ana Frank también se convertiría en una de las escritoras más famosas del mundo, conocida por el diario que llevó durante dos años en la clandestinidad durante la Segunda Guerra Mundial.
Ana fue sólo una de los seis millones de judíos asesinados por los nazis entre 1939 y 1945; sólo una de las aproximadamente tres cuartas partes de los judíos holandeses que perecieron en campos de concentración y de exterminio; y sólo una de los hasta 1,5 millones de niños judíos que murieron en el Holocausto. Pero sus palabras, y su vida, se han convertido en potentes símbolos de la Shoah, de la que ella es posiblemente la víctima más conocida.
Publicado en 1952, se calcula que hasta la fecha se han vendido 30 millones de ejemplares de «Ana Frank: El diario de una niña». Nuestros alumnos y alumnas a partir de su lectura, realizaron en el día de ayer, una muestra con diversos abordajes de investigación, reflexión y producción sobre la vida de Ana.
Para finalizar compartieron también una pequeña representación con algunos pasajes del libro y una canción.