«Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente, corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó» Lc 15, 20.
Con esta parábola Jesús le explicaba a la gente cómo es el amor misericordioso de Dios Padre.
En esta semana, los chicos y chicas de 4° grado se reconciliaron por primera vez. Dios nos sigue esperando para recibirnos con los brazos abiertos, perdonarnos y hacer que la mochila sea más liviana.
¡Felicidades chicos y chicas!